Sánchez sacude su ejecutivo: cuerpo sube a la vicepresidencia mientras el ormuz acecha

En menos de 24 horas, Pedro Sánchez ha redibujado el tablero de poder de La Moncloa. Carlos Cuerpo abandona Economía para asumir la vicepresidencia primera; Arcadi España deja la secretaría de Estado de Política Territorial para hacerse cargo de Hacienda, y María Jesús Montero se marcha al frente de la candidatura socialista en Andalucía. El motivo: las elecciones autonómicas del 17 de mayo. El efecto: un Gobierno que afronta la tormenta de Irán y el estrecho de Ormuz con nueva artillería.

La economía española, ahora en manos de cuerpo desde la línea de fuego

Cuerpo lleva dos años y medio blindando la economía española contra la inflación y la desaceleración. Ayer mismo presentó un paquete de medidas para amortiguar el impacto de la guerra en Oriente Medio. Hoy tendrá que ejecutarlas desde la vicepresidencia, un escalón que le coloca en el epicentro de la crisis energética y del pulso por el control del paso por Ormuz, donde EE.UU. y sus aliados replican los ataques de los hutíes.

El cambio no es cosmético. Montero se llevaba el peso de la negociación presupuestaria con Bruselas; Cuerpo hereda ese dossier en plena revisión del marco fiscal común y con el déficit español bajo lupa. Además, asume la coordinación de los ministerios económicos en un momento en que el diferencial de la deuda española con el bono alemán roza los 100 puntos básicos.

España, de la política territorial al ajuste de cuentas con hacienda

España, de la política territorial al ajuste de cuentas con hacienda

Arcadi España llega a Hacienda con la reputación de gestor discreto y perfil técnico. Fue el artífice del fondo de 2.200 millones que el Gobierno distribuye entre ayuntamientos para compensar la despoblación. Ahora tendrá que aplicar ese pragmatismo a la recaudación: la Agencia Tributaria prev un hueco de 15.000 millones por el fraude de socimi y criptoactivos que Bruselas exige cerrar antes de 2026.

El relevo se produce cuando el Ejecutivo negocia con la derecha una reforma fiscal que subirá el tipo mínimo de sociedades al 15 % y eliminará las exenciones de dividendos intragrupo. España necesita 5.000 millones adicionales para cumplir el objetivo de déficit del 3 % en 2025. El margen de maniobra: prácticamente cero.

El mensaje de Sánchez es claro: priorizar la estabilidad macroeconómica sobre la política territorial. Con Montero fuera, desaparece la voz que más resistencias ponía a un nuevo impuesto a las grandes fortunas. Con Cuerpo en la vicepresidencia, se acelera la hoja de ruta que Moncloa ha trazado con Bruselas: disciplina fiscal, reducción de la factura energética y apuesta por la industria verde. El riesgo: que la crisis de Irán dispare el gasoil y desbarate los cálculos. La próxima semana, Cuerpo presentará en el Congreso la estrategia de defensa ante un posible corte del paso por Ormuz. Si falla, la factura no será solo política: cada 10 dólares de aumento del barril de Brent eleva tres décimas la inflación española. El reloj corre. Y el Estrecho, acecha.