Sánchez desembolsa 5.000 m€ en 80 medidas para blindar a españa del shock iraní
El Consejo de Ministros madrugó, se retrasó y terminó lanzando un escudo de 5.000 millones de euros contra el terremoto energético que se avecina desde Irán. Pedro Sánchez no pidió calma: prometió resistencia. «España va a resistir», repitió, y anunció que el BOE despertará mañana con un Real Decreto que rebaja el IVA de la luz, el gas y los carburantes al 10 %, suspende impuestos eléctricos y congela el bote de butano.
La jugada es de las que se cuentan con dedos de una mano: rebaja del 60 % de la presión fiscal sobre la electricidad, 30 céntimos menos por litro de gasolina y gasóleo, 20 euros de ahorro en cada llenado del depósito medio. Lo que nadie cuenta es que la rebaja del 21 % al 10 % del IVA energético ya se probó en 2021 y la factura siguió disparada; esta vez Sánchez añade la suspensión del 7 % del IVPEE y reduce al mínimo europeo el Impuesto Especial sobre la Electricidad, del 5 % al 0,5 %.

El truco del butano y la guerra de los 80 días
El precio máximo del butano y del propano quedó congelado hasta junio de 2026, fecha tope que marca también la vigencia del resto de medidas fiscales. Pero hay un detalle: una cláusula de desactivación atada al IPC permite al Gobierno retirar el chaleco salvavidas si la inflación se desploma. Traducción: si la guerra se alarga, el escudo se mantiene; si la tensión baja, Sánchez se ahorra el resto de la partida.
El sector electrointensivo recupera el 80 % de bonificación en los peajes eléctricos, lo que supone 200 M€ de ahorro para la gran industria. A la vez, la Agencia Tributaria abonará 20 céntimos por litro de gasóleo profesional a agricultores, transportistas y autónomos, ampliando la devolución a quienes antes no la recibían. La cifra habla por sí sola: 20 millones de hogares y 3 millones de empresas verán una factura menos gorda antes de que acabe el año.
En el lado verde, el plan incluye deducciones masivas en el IRPF para placas solares, bombas de calor y puntos de recarga. El mensaje es claro: si el gas iraní encarece el kWh, España responde acelerando el autoconsumo. El Gobierno calcula que en 2026 el gas solo ha marcado el precio de la electricidad el 15 % del tiempo, frente al 90 % de Italia y el 40 % de Alemania.
Sánchez cerró la rueda de prensa con tres certezas: crecimiento económico, rigor fiscal y modelo energético distinto al heredado en 2018. «No avalamos la guerra, pero protegeremos a los ciudadanos», lanzó antes de irse. La votación fue tan tensa que el Consejo arrancó dos horas tarde tras una negociación exprés con Yolanda Díaz. Mañana, cuando el BOE publique el decreto, empezará la cuenta atrás de 80 medidas para que el bolsillo no tiemble más que los misiles en el Estrecho de Ormuz.
