Samsung se rinde ante apple: el galaxy z fold 8 wide es su peor boceto de futuro
Samsung ya no lidera
. Samsung imita. Mientras apple prepara su iPhone plegable para este otoño, la compañía coreana ha decidido cambiar de rumbo: el Galaxy Z Fold 8 Wide nacerá no para innovar, sino para no quedarse fuera de una guerra que ni siquiera ha empezado.Una jugada que ya salió mal
El año pasado, Samsung se adelantó a los rumores del iPhone Air con el Galaxy S25 Edge. Resultado: ambos fracasaron en ventas. El S25 Edge se quedó en tiendas, el iPhone Air fue recibido con frialdad y Samsung tuvo que retrasar toda su hoja de ruta de 2026. Ahora repite la misma estrategia con el Z Fold 8 Wide, un dispositivo que solo existe porque apple va a lanzar un plegable. No porque sea necesario. No porque haya demanda. Solo por miedo.
El Z Fold 7 era ya un portento: potente, fino, capaz de sustituir a cualquier buque insignia convencional. El Z Flip 7 cubre el nicho de los compactos. El Z TriFold, aunque efímero, demostró que Samsung aún sabe construir hardware de vértigo. ¿Qué aporta entonces un nuevo formato ancho? Nada. Solo la certeza de que Samsung ha dejado de creer en su propio criterio.

De pionero a seguidor
apple no necesita vender millones de iPhones plegables en el primer trimestre. Solo necesita que existan. Su sola presencia redefine la categoría, y Samsung, en lugar de consolidar su liderazgo, corre a copiar. El Z Fold 8 Wide no es un producto: es una confesión. La marca que inventó la pantalla que se dobla ahora se arruga ante la competencia.
La única carta que le queda es el precio. Si Samsung logra ofrecer las mismas prestaciones que el iPhone Fold pero a coste menor, tal vez logre captar a los indecisos. Pero eso no bastará para borrar la imagen de una compañía que ya no marca la agenda. Solo la sigue.
El Z Fold 8 Wide no será un hit. Será el recordatorio de que, en la carrera por el futuro, Samsung perdió el paso y se conformó con la cola del pelotón.
