Musk embiste el vacío deja openai y desata su sora particular
Elon Musk no ha perdido ni un segundo. Mientras OpenAI cerraba Sora, su generador de vídeo con IA, el magnate ya ordenaba a su equipo de xAI redoblar la apuesta. El mensaje fue tajante: «El próximo lanzamiento de Grok Imagine será épico». Una frase que suena a desafío y que, en el fondo, es un acto de guerra tecnológica.
La fuga de cerebros que nadie esperaba
La estrategia de Musk choca de frente con la sangría interna que sufre xAI. Guodong Zhang, cofundador y cerebro detrás de Imagine, abandonó la empresa a principios de mes. Lo siguió Haotian Liu, su mano derecha en la estrategia de vídeo. Dos bajas críticas en un momento en que el rival está tocado. La ironía: OpenAI se retira por costes insostenibles; xAI avanza con menos tropa y más ruido.
El modelo de negocio del vídeo generativo es un pozo sin fondo. Cada segundo renderizado exige clústeres de GPU que consumen megavatios y millones. Sora llegó a liderar la App Store, pero su descenso fue tan vertiginoso como su ascenso. Musk lo sabe. Por eso no promete rentabilidad; promete espectáculo. Y eso, en Silicon Valley, a veces basta para captar inversión fresca.

El polémico escaparate de grok
Para demostrar que el proyecto sigue vivo, Musk desató en X una lluvia de clips generados por Grok. Algunos hiperrealistas, otros directamente escandalosos. El chatbot ya fue denunciado por difundir imágenes explícitas sin consentimiento; ahora vuelve a la carga con vídeos que bordean el deepfake sexual. La táctica: provocar, generar trending, justificar después. Funciona. Cada tweet suyo suma millones de vistas y desvía la atención de la fuga de talento.
El vacío que deja OpenAI es real. Runway, Google y Pika se frotan las manos, pero ninguno tiene la maquinaria de propaganda de Musk. Él no necesita conquistar el mercado; necesita que el mercado hable de él. Y lo consigue. Mientras sus competidores afinan modelos, él afinó el relato: xAI como el David que sobrevive al Goliat herido.
La pregunta no es si Grok Imagine superará a Sora. La pregunta es cuánto tiempo aguantará Musk financiando un producto que devora dinero y escaso personal. La respuesta llegará en el próximo earnings call. O antes, si otro cofundador se larga por la puerta de atrás.
