La tdt se reescribe: despiden a etb3 y etb4 y estrenan dos nuevas señales con sello streaming
La guía de canales del País Vasco amaneció hoy incompleta. ETB3 y ETB4 han desaparecido de la parrilla y, en su hueco, han surgido ETB1 On y ETB2 On. No es un mero cambio de nombre: la televisión pública vasca ha pegado un salto híbrido que mezcla TDT, web y móvil en una misma jugada.
El adiós de los canales infantil y bilingüe
ETB3 se despidió anoche tras emitir el último capítulo de Hero Elementary. Su gráfica infantil y su apuesta por la ciencia para niñas –SciGirls incluido– se apagó a las 23:59. ETB4, el hermano polideportivo y bilingüe, se fue sin despedida, entre un partido de la Euroliga y un documental sobre la costa de Bizkaia. Ambos tenían algo en común: sufrían una fuga de audiencia del 18 % en el último año, según el panel de Euskal Irrati Telebista.
La dirección no ha querido desvelar cifras de ahorro, pero fuentes internas apuntan a un recorte de 3,2 millones de euros anuales entre gastos de personal, derechos y emisión. El consejo interpretó que la TDT ya no basta: el 42 % de los menores de 25 años en Euskadi consume contenido solo por IP. El mensaje llegó arriba: si los jóvenes no miran la tele, la tele irá donde estén los jóvenes.

On: el nuevo sufijo que quiere conquistar la pantalla fragmentada
ETB1 On copia el informativo convencional, pero a las 22:30 estrena Bilbao After Dark, un late night grabado con móviles en la azotea de la Alhóndiga. ETB2 On mantiene el deporte local, añade series A nordicas y reserva un bloque de 90 minutos para creadores de TikTok que ya triplican la media de engagement de la cadena madre.
La clave está en la tecnología: ambas señales se compresan en HEVC y se distribuyen por DTT, app propia y la plataforma ETB Play, que hasta ayer era un repositorio de reposiciones. Ahora funciona como ventana simultánea: lo que ves en la 42 del mando aparece también en tu cuenta personal con recomendaciones algorítmicas. El salto implica, eso sí, que quien no tenga Smart TV deberá comprar un descodificador T2-HD si quiere seguir viendo la versión terrestre.
La medida ha generado grietas políticas. El PNV defiende la modernización; EH Bildu denuncia una «pérdida de identidad» y pide comparecencia; el PP cifra en 70 000 los hogares vascos que se quedarán sin acceso si no actualizan el televisor antes de 2025. La directora de Contenidos, Amaia Lartategi, responde con una frase que resume el plan: «No cerramos canales, mudamos la experiencia al lugar donde el espectador ya vive».
El resto de autonomías observan. Cataluña estudia cerrar SX3 y abrir una etiqueta 3Cat-Next en streaming. Andalucía negocia con Netly, su plataforma interna, un lanzamiento similar en 2025. El Ministerio de Transformación Digital ya prepara una nueva licitación de multiplex nacionales para 2026 que priorizará señales 4K y HDR, condición que solo cumplen por ahora La 1 y Teledeporte. Quien no se renueve, avisan los técnicos, perderá el hueco.
La nostalgia se queda para los grupos de Facebook. ETB3 y ETB4 se apagan, pero sus dominios ya redirigen a las versiones On. El hueso duro de la TDT ya no es el aire, es el código. Y el código, aviso a telespectadores, no entiende de remontadas ni de lágrimas. Quien no actualice, quedará fuera de la parrilla, literalmente, en negro.
